Mensaje del Partido Humanista ante la destrucción de la selva amazónica:

El capitalismo muestra su peor rostro cuando siente que la naturaleza es un freno para sus ambiciones. La actitud del gobierno de Brasil respecto a la destrucción acelerada de la selva amazónica es un ejemplo atroz.

El presidente Bolsonaro minimiza la catástrofe que está ocurriendo. Hace bromas al asumir calificativos como “Capitán motosierra” o “el Nerón de la amazonia”, con lo que algunos tratan de simbolizar su actitud criminal. Va más lejos y acusa sin pruebas a ambientalistas molestos por el corte de recursos monetarios para sus organizaciones, como los posibles originadores de los incendios que están devorando la selva. Lo que está ocurriendo es demasiado grave.

Según algunas fuentes confiables, hay por lo menos ocho pueblos originarios que viven en medio de la Amazonia expuestos a ser arrasados por el fuego, incomunicados totalmente y cercados por las llamas. Se estima que en la década de los 90 la selva absorbía 2.000 millones de toneladas de dióxido de carbono, pero que actualmente esa cifra se habría reducido a la mitad. El Instituto Nacional de Investigación Espacial de Brasil (INPE, por sus siglas en portugués) ha documentado una cifra récord de 72.843 incendios este año, un incremento de un 80 % respecto al año pasado. ¡Más de 9000 de esos incendios se han producido en la última semana! El 11 de agosto, la NASA informó que los incendios eran tan enormes que podían verse desde el espacio extraterrestre.

Los datos publicados por el INPE a principios de este mes indicaban que se ha talado más superficie forestal en Brasil el verano pasado que en los tres años anteriores. Miles de árboles se talan para plantar soja o abrir espacio para la cría de ganado. La quema se utiliza habitualmente para deshacerse de los árboles con mayor rapidez. Suele suceder que estos incendios escapan al control de quienes los inician. Detrás de este enorme daño ambiental hay ambiciones de lucro que también están fuera de control.

Los humanistas cooperamos en todo lo posible con las organizaciones que intentan detener esta locura consumista al tiempo que trabajamos duro para crecer como partido político a fin de tener más fuerza en el terreno donde se toman las decisiones y se definen las prioridades. Por eso procuramos estar en el Parlamento uruguayo el próximo período y desde allí contribuir aún más al proceso de humanizar el mundo que se ha bestializado de manera tan lamentable.

Quienes deseen conocer más sobre las propuestas humanistas pueden consultar nuestras páginas en las redes sociales o comunicarse por los medios indicados al pie de esta nota. Es urgente actuar. El capitalismo salvaje está llevando al planeta a los límites de su resistencia, pero estamos a tiempo para impedir que el egoísmo y la torpeza de unos pocos, termine con la vida de todos.

Treinta y Tres, agosto 22 de 2019
Aníbal Terán Castromán
Vocería del Partido Humanista, integrante de Unidad Popular
092 916 334, ateran@adinet.com.uy